Mostrando entradas con la etiqueta Cambio climatico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cambio climatico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de enero de 2012

Seguimiento del Berkeley Earth Project



Hace algún tiempo nos hicimos eco del Berkeley Earth Project.


Supuestamente los resultados deberían acabar con el escepticismo de científicos como Steve McIntyre.

Este proyecto ha gestionado más de 1.500 millones de datos de casi 40.000 estaciones meteorológicas.

La principal conclusión ahora es que el planeta se ha calentado 1 grado centígrado, en promedio, desde la década de 1950. Es decir, se apoya la doctrina oficial, a pesar de que cuentan con datos desde 1800 y poco o nada se dice sobre lo sucedido antes de 1950.

El director del proyecto, Richard Muller, espera que los escépticos admitan que estaban equivocados.

En esencia, los datos publicados revelan subidas y bajadas pero, cautelosamente, se omite un veredicto sobre si los humanos contribuyen a ellas. Por tanto, puede haber existido un calentamiento, pero (a) no sabemos si se debe atribuir a causas humanas y (b) se ha ignorado una parte significativa del globo (los océanos y su atmósfera) por lo que calificarlo de global es más bien arriesgado.

Se ha explorado también el llamado fenómeno de la 'isla de calor' es decir, el hecho de que en las ciudades hay, lógicamente, una temperatura sustancialmente mayor que en el campo. Pero descartan su relevancia porque la superficie urbana es solamente del 1%.

Algunos científicos como Anthonhy Watts han declarado que es por lo menos sorprendente que el informe no haya sido revisado por otros científicos antes de hacerse público. Raro.

En resumen, seguimos sin respuesta a la pregunta de si las variaciones en el clima pueden atribuirse a las acciones del ser humano, que es el principal punto de controversia. Además, tampoco se responde a si el calentamiento es genuinamente global o se trata de fenómenos locales.

Permítanme recomendarles la lectura de los 20 puntos que en su momento comenté en este blog, así como el blog de Steve McIntyre, el científico que descubrió las falsedades que estuvieron detrás del famoso 'palo de golf' de Mann que tan tendenciosamente usó Gore en su tan celebérrimo como erróneo documental 'Una verdad incómoda'.


lunes, 27 de septiembre de 2010

La danza macabra de los números

No es la primera vez –y, con seguridad, no será la última—que tenga que agradecer a mi colega y amigo AV su talento para llamar mi atención sobre hechos, casi delictivos, relacionados con los números que se manejan por ahí.

Recientemente AV me envió dos ejemplos: el primero sobre el calentamiento global –de largo uno de mis temas favoritos—y el segundo sobre la disparidad salarial varones-mujeres –algo más tedioso pero iluminador.

Se dice en los medios que este verano, recién terminado, ha sido el más caluroso de los últimos 40 años (un grado y medio por encima de la media) lo que –como sostienen los gurús del panel intergubernamental para el cambio climático o IPCC—demuestra que el planeta se calienta, por supuesto debido a la irresponsable acción humana.

Eso sí, sin empacho se comenta en las noticias que tuvo que eliminarse el mes de junio para que las cuentas salieran. Interesante…


Por otro lado, hace unos días el Ministerio de Igualdad presentó un informe en el que se reconocía una reducción cercana al 20% de la brecha salarial, en trabajos comparables, que separa a los varones y mujeres de nuestro país.


Los datos son, no obstante, discutidos porque ahora se incluye a los funcionarios del estado.

Carmen Bravo, de CCOO, protesta por esta ‘intolerable invasión’. O lo que es lo mismo: le disgusta, según parece, que la muestra empleada en este nuevo estudio sea más representativa que en los anteriores (¿porque le descuadran las cifras?).

En resumen, ¿para qué calentarse la cabeza, seas mujer o varón? Si quieres demostrar que A es mayor que B, pero en B tienes elementos que pueden confundir la conclusión que deseas alcanzar, sólo tienes que extraer de B tales elementos, volver a hacer los cálculos y todo arreglado: QED.

martes, 1 de diciembre de 2009

El Watergate climático y la tórrida Antártida


¿Les suena el Watergate del cambio climático? El New York Times, el Washington Post o el Die Welt están analizando el escandaloso caso, basado en la información colgada en la web por un hacker.

Esa información se basa en cientos de email de miembros de la cúpula del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC). Se considera el mayor escándalo del siglo, en cuanto a corrupción científica se refiere.

En esencia, los mensajes capturados revelan que el IPCC maquilla los datos para que se ajusten a la teoría de que la mano del hombre está detrás del llamado calentamiento global.

Los científicos escépticos con la teoría del cambio climático son censurados, vetando sus publicaciones en las revistas más prestigiosas, cuyos comités editoriales están monopolizados por miembros del IPCC.

Los mensajes desvelan acuerdos entre los expertos del IPCC para manipular datos, destruir pruebas, ocultar el periodo cálido de la Edad Media o parar publicaciones contrarias a la teoría del calentamiento.

Recientemente se ha sabido, en una publicación de la revista ‘Nature’ (¿un fallo de la censura del IPCC?) que la temperatura del Polo Sur estuvo (hace 125.000 años) 6 grados por encima a la de su temperatura actual. Difícil es admitir que esa mayor temperatura resultó de la acción del hombre, pero es posible que el IPCC encuentre alguna conexión…

También dice esa publicación que el nivel de la mar era alrededor de 4 metros más alto que hoy en día. Esa agua provenía de Groenlandia y de la Antártida.

miércoles, 15 de abril de 2009

20 PUNTOS SOBRE LA "DOCTRINA" DEL CAMBIO CLIMÁTICO


Igual que en el caso de la energía nuclear, creo que merece la pena re-editar esta entrada sobre el calentamiento global.

Los científicos llevan unos meses 'preocupados' por la escasa actividad solar.

¿Tendrá algo que ver con el hecho de que este invierno haya sido especialmente frío?

Actualmente estoy residiendo en California y los aborígenes me dicen que la primavera, este año, no termina de llegar. ¿Tendrá algo que ver con la reducida actividad solar, con una ausencia relevante de manchas en el astro rey?

Los puntos que rechazan la doctrina sobre el calentamiento son 20. Si disponen de un poco de tiempo, lean con atención y juzguen por sí mismos. Es el mejor antídoto contra los sermones de los medios de comunicación y de los científicos interesados en que se sigan financiando sus costosos proyectos de investigación:

1. El clima en la Tierra cambia sin intervención humana.

-. El principal aumento de temperatura durante el Siglo XX se produjo antes de 1940, cuando la producción industrial era insignificante.

-. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, tuvo lugar el boom industrial, con un incremento exponencial de emisiones de CO2, pero la temperatura de la Tierra no paró de disminuir durante 40 años.

-. La NASA informó recientemente –Agosto de 2007—de que 1998 ya no es el año más caluroso del siglo XX, como se suponía, sino el año 1934. El año 2001 ni siquiera está entre los diez más calurosos de los últimos cien años, y la mayoría de los años del nuevo siglo XXI se han situado, ahora, por debajo de los 100 más cálidos. El organismo responsable de los datos no emitió una nota de prensa, ni publicó una advertencia en su página web. El Dr. Steve McIntyre, un matemático canadiense, reveló el dato.

http://www.climateaudit.org/

2. El CO2 es solo una pequeña parte (0.05 %) de la atmósfera de la Tierra.

Sin gases con efecto invernadero –y el principal gas es el vapor de agua—la Tierra no se calentaría y sería inhabitable, debido a que el calor del sol rebotaría en la superficie y se perdería en el espacio.

3. Al Gore acierta al señalar una correlación entre CO2 y temperatura.

“Sin embargo, el aumento de CO2 se produce cientos de años después del incremento de la temperatura” [Ian Clark –Paleoclimatólogo del Ártico].

Los registros revelan que el aumento de CO2 es siempre posterior al aumento de la temperatura en la Tierra.

4. El CO2 es un gas natural que producen todos los seres vivos.

Es esencial para que los seres vivos se desarrollen, por lo que no se puede considerar un veneno.

“La diferencia entre CO –monóxido de carbono venenoso—y CO2 –dióxido de carbono benigno—es algo que se perdieron en el colegio quienes me odian por correo electrónico y me invitan a asfixiarme con este último. El CO2 no es un subproducto o un contaminante, sino el resultado esperado de la producción de energía. Cuanto más eficientemente se realice la combustión de un hidrocarburo, más CO2 se producirá” [Christopher Horner, Competitive Enterprise Institute].

Los volcanes producen más CO2 que todas las industrias creadas por los humanos. Todavía más producen los animales, las bacterias y la vegetación que muere, aunque los mayores productores de CO2 son los océanos.

La acción del ser humano produce el 3% del CO2 liberado a la atmósfera de la Tierra.

“Cuando los océanos se calientan, desprenden CO2, pero cuando se enfrían, absorben CO2. Los océanos necesitan cientos de años para calentarse o enfriarse, debido a su colosal tamaño”. [Carl Wunsch, Profesor de Oceanografía del MIT]

5. Si el CO2 no determina el clima de la Tierra, entonces ¿quién lo hace?

“Existe una intensa correlación entre el número de manchas solares y la temperatura de la Tierra. La actividad solar subió acusadamente hasta 1940, cayó durante 4 décadas y volvió a subir después de eso. Si viajamos 400 años hacia atrás, se observa la misma correlación”. [Dr. Eigil Friis-Chirstensen, Centro Espacial de Dinamarca]

6. Las nubes poseen un efecto refrigerante.

Cuando los rayos cósmicos se proyectan sobre la Tierra, se encuentran con el vapor de agua que producen los océanos y se crean las nubes. Pero cuando el sol está más activo, el viento solar es fuerte, llegan menos rayos cósmicos y se crean menos nubes. Cuando los rayos cósmicos aumentan, las temperaturas descienden y vice-versa. Las nubes y el clima de la Tierra están vinculados. Por tanto, el clima es controlado por las nubes, las nubes por los rayos cósmicos y éstos por la actividad del sol.

Todo deriva del Sol.
El Sol dirige el cambio en el clima; el CO2 es irrelevante.

7. Margaret Tatcher es el primer “cerebro” de la politización del cambio climático. La crisis del petróleo y de la industria minera, en los años 70, dio píe a la creación de centrales nucleares, una energía más segura y controlable por el gobierno. Tatcher se fue a la Royal Society y ofreció a sus miembros enormes cantidades de libras para demostrar el efecto nocivo de las emisiones de CO2.

La industrialización produce CO2 y el movimiento ambientalista rechaza el crecimiento económico: es anticapitalista, anti-desarrollo y anti-Estado Unidos.

“El comunismo fracasó, así que los anti-capitalistas y anti-globalizadores tuvieron que encontrar un leit-motiv alternativo que nada tenía que ver con la ecología o la ciencia” [Patrick Moore, Co-Fundador de Greenpeace]

8. Antes de Bush-Padre, la inversión en el estudio del clima estaba en los 170 millones de dólares anuales. Repentinamente saltó a 2.000 millones anuales.

9. “Los modelos de predicción de los cambios en el clima son tan complejos, que se pueden ajustar para que produzcan algo emocionante”. [Carl Wunsch, Profesor de Oceanografía del MIT]

10. “Lo que más me impresiona, como periodista de toda la vida, es que los más elementales principios del periodismo parecen haber sido abandonados en este asunto” [Nigel Calder, Editor retirado de New Scientist]

11. La producción de perturbaciones climáticas –tormentas, huracanes, etc. —depende de los cambios de temperatura entre los trópicos y el polo. En un mundo más cálido, esta diferencia sería menor, por lo que habría menos perturbaciones. Sin embargo, paradójicamente, el movimiento ambientalista considera que el aumento de la temperatura en la tierra produce esas perturbaciones climáticas.

12. “Los periodistas me preguntan: ¿Usted ve hielo cayendo desde el borde de los Glaciares? A lo que yo respondo que si, es el desprendimiento primaveral, ocurre cada año”. [Syun Ichi Akasofu, Centro Internacional para la Investigación del Ártico]

13. “La epidemia de malaria más devastadora se produjo en la Unión Soviética en 1920. Por tanto, la malaria no es una enfermedad tropical”. [Paul Reiter, Instituto Pasteur]

14. En una carta al Wall Street Journal, el Profesor Frederick Seitz, antiguo Presidente de la Academia Americana de las Ciencias, reveló que funcionarios de Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) habían censurado los comentarios de los científicos: “este informe no es la versión aprobada por los científicos colaboradores”.

Al menos15 pasajes clave del capítulo científico habían sido borrados. Frases como: “ninguno de los estudios citados más arriba ha mostrado claras evidencias para que se puedan atribuir los cambios climáticos observados a la causa específica de aumentos en los gases de invernadero” o “ningún estudio hasta la fecha ha conseguido atribuir claramente todo o parte del cambio del clima observado a causas humanas”.

Seitz declara: “nunca he presenciado una corrupción más desestabilizadora del proceso de revisión científica que los sucesos que llevaron a este informe del IPCC”.

El IPCC no negó la censura denunciada por Seitz, respondiendo que los cambios obedecieron a los comentarios de gobiernos, científicos individuales y ONGs.

15. “Hoy en día, si eres escéptico sobre la letanía alrededor del Cambio Climático es, como si, de repente, fueras de los que niegan el Holocausto” [Patrick Moore, Co-Fundador de Greenpeace].

16. Un tercio de la población mundial carece de acceso a la electricidad, viéndose obligada a usar leña o excremento seco de animales como combustible en sus hogares. El humo resultante es la causa más mortífera de contaminación del mundo: 4 millones de niños menores de 5 años mueren cada año por enfermedades provocadas por este humo [Organización Mundial de la Salud].

Carecer de refrigeración o de envases modernos significa que la comida no se puede preservar. Tampoco disponen de agua caliente. En Occidente no se puede imaginar lo duro que resulta vivir sin electricidad. La esperanza de vida sin electricidad es extraordinariamente corta.

17. África tiene carbón y petróleo, pero los grupos ecologistas hacen campaña contra el uso de estas formas baratas de energía. Dicen que África debería usar energía solar y eólica. Sin embargo, la energía solar y eólica es escasamente fiable como fuente de electricidad y al menos tres veces más cara que las formas convencionales de producir electricidad.

“Los países ricos pueden permitirse emprender alguna lujosa experimentación con otras formas de energía, pero nosotros estamos todavía en la fase de supervivencia. No veo cómo un panel solar va a alimentar una industria del acero o una red de trenes. Una cosa clara que emerge de todo el debate ambiental es que alguien quiere asesinar el Sueño Africano, es decir, el sueño de desarrollarse” (J. Shikvadi, Economista Africano)

Conseguir que el 10% de los combustibles sea ecológico requiere usar el 38% de la tierra de cultivo en Europa y el 43% en Estados Unidos, exclusivamente para la producción de "gasolina". Ello exigiría deforestar grandes extensiones de bosque y convertirlas en fincas de producción de combustible. La supuesta reducción de CO2 obtenida por el aumento del uso de biocombustibles no compensaría el aumento de CO2 que se produciría por la pérdida de árboles. La reforestación de un área de terreno es capaz de absorber de dos a nueve veces más dióxido de carbono que las emisiones que se evitarían si ese mismo terreno se empleara en la producción de vegetales para su transformación en combustibles verdes. Los primeros afectados serán los países más pobres: mientras las compañías energéticas preparan su próximo negocio (la gasolina amiga del medio ambiente) el difícil equilibrio entre la tierra y el hombre en las regiones más desfavorecidas tendrá una nueva fuente de desestabilización.

18. “El movimiento ecologista ha evolucionado en la más potente fuerza que hay para evitar el desarrollo en los países en desarrollo” [Patrick Moore, Co-Fundador de Greenpeace]

19. “Está claro que no es una buena idea pensar que los humanos somos una especie de basura” [Patrick Moore, Co-Fundador de Greenpeace]

20. La alarma creada por el calentamiento global está ahora más allá de la Razón.


viernes, 24 de octubre de 2008

AZNAR CRUCIFICADO POR DUDAR DEL DOGMA

Aznar dijo:

“El cambio climático no es un fenómeno real, sino una teoría científicamente cuestionable que se ha transformado en una nueva religión cuyos abanderados son unos enemigos de la libertad”.

“Defiendo la duda razonable por delante de lo políticamente correcto".

“En el momento actual de una crisis económica que es especialmente grave en España, los abanderados del Apocalipsis climático exigen dedicar cientos de miles de millones de euros a causas tan científicamente cuestionables en su viabilidad como ser capaces de mantener la temperatura del Planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos".

“No niego el cambio climático, sino que me considero ecologista, si el ecologismo significa conservar el medioambiente, preservar nuestros bosques, sostener la biodiversidad, reciclar, ahorrar energía (…) pero los defensores del Apocalipsis climático constituyen una amenaza para la libertad porque defienden una nueva religión que condena a la hoguera de la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis".

José Blanco comentó:

"Sólo hay tres personas en el mundo que no crean en el desafío del cambio climático: Aznar, Rajoy y el primo de Rajoy".

"El señor Aznar prefería invertir el dinero en la guerra de Irak y no en el cambio climático"

Este tipo de comentarios se derivan de las declaraciones de Aznar en la presentación del libro del presidente checo, Vaclav Klaus (Planeta azul pero no verde).

Aznar, a mi juicio, está en lo correcto, según las evidencias científicas disponibles en la actualidad. Blanco y quienes han arremetido contra él, se regodean en el ambiente, proclive a aceptar lo que no se debe negar, para crucificar al expresidente y aprovechar para comprometer a los integrantes del PP. Rajoy tuvo un atisbo de sensatez y sentido común, pero fue rápidamente fagocitado por el establishment.

Conviene recordar que la ciencia no es democrática. Es igual que haya muchos científicos que digan que las oscilaciones climáticas de la actualidad están provocadas por el Homo Sapiens. Otros científicos no piensan eso. Ambos presentan evidencias, por lo que es razonable que un ciudadano informado pueda tener sus reservas sobre cuál es la respuesta correcta a la pregunta de si somos o no responsables de esas oscilaciones climáticas, y de si, por tanto, debemos dedicar astronómicos presupuestos a combatir algo que cae mucho más allá de nuestra influencia.

Si, en contra de lo que algunos dan por hecho, las oscilaciones climáticas están dirigidas por el Sol, y no por la acción del Homo Sapiens, entonces (todos) seremos responsables de invertir miles de millones de euros en algo absurdo, en lugar de usar esas ingentes cantidades de dinero en paliar problemas verdaderamente acuciantes de la humanidad que están en la mente de (casi) todos.


Sé que es una postura ingenua, pero sigo confiando en que hay periodistas íntegros en mi país cuya actividad puede contribuir a corregir las posturas irresponsables de sus colegas, así como a eliminar el círculo de corrupción formado por esos comunicadores y los líderes políticos que juegan a sacar tajada en lugar de esforzarse por ser honestos con sus representados.

domingo, 17 de agosto de 2008

SOBRE LA EXPO INTERNACIONAL DE ZARAGOZA 2008

Estuve visitando la Expo Internacional de Zaragoza 2008, dirigida a concienciarnos del carácter central del agua para la vida del ser humano sobre la Tierra. También pude ver rotundos mensajes sobre nuestra habilidad para acabar con los recursos naturales. El espectáculo nocturno (Iceberg) que tuvo lugar a orillas del río Ebro, es la estrella de la exposición: el ser humano es lo peor que le ha podido pasar al planeta azul.

Se trata de una exposición destinada a cambiar las actitudes de los visitantes. Pero podemos preguntarnos si es preciso este cambio o si, desde hace tiempo, los ciudadanos somos conscientes de la necesidad de reducir las conductas que castigan el medio ambiente y vulneran los principios básicos de convivencia entre el Homo Sapiens y su hogar.

Hay un especial canto a las basuras, discutible en cuanto a su justicia. Hace bastantes años, por ejemplo, los productos de consumo se fabricaban para durar. Desde hace un tiempo, sin embargo, se construyen para fomentar la adquisición de novedades cada poco tiempo. Se habla de la sociedad de consumo, pero dudo que al usuario estándar le agrade la idea de sustituir los productos que consume, pagando una suma absurda, en lugar de simplemente repararlos a un precio moderado. El problema es que generalmente se castiga la tendencia a repararlos y se premia su sustitución.

Durante la visita se tiene una sensación desagradable: parece que el ser humano está fagocitando a la Tierra. Sin embargo, si uno se pregunta cuál es la superficie terrestre habitada por el insaciable humano, se puede empezar diciendo que 2/3 del planeta constituyen océanos y mares: el humano no vive en el agua. Algunos datos hablan de que solamente el 5% del tercio restante está habitado por la humanidad. ¿Posee la actividad desarrollada en ese 5% el suficiente poder como para producir los supuestos devastadores efectos que se nos atribuye en la Expo Zaragoza?

También se ocultan datos que me parecen relevantes para lanzar un mensaje equilibrado y realista, no tendencioso. Por ejemplo, en el Pabellón de España, una grafica mostraba el aumento de CO2 en un lugar determinado de la Tierra desde 1970 hasta la actualidad. La tendencia era claramente ascendente, y se supone que demostraba la correlación entre CO2 y calentamiento global. El problema es que los datos a escala geológica dicen claramente que el aumento de CO2 es posterior al incremento de la temperatura en la Tierra, lo que encaja mal con el presunto efecto causal del primero sobre el segundo.

También se omite que el aumento de temperatura detectado en las dos últimas décadas se corresponde con el cierre de las estaciones metereológicas de los lugares más fríos del planeta (Siberia) tras la caída del muro de Berlín: si no hay datos de los lugares más fríos de la Tierra, pero se sigue calculando la media de temperatura, la consecuencia lógica es un aumento general, pero tal incremento será falso.

La evidencia más rotunda, que también se oculta en la Exposición, es que la peor época del Siglo XX, en cuanto a emisión de gases contaminantes a la atmósfera, incluyendo pruebas nucleares en diferentes regiones, coincide con una reducción sistemática de la temperatura media en la Tierra: entre los años 30 y los 60.

Finalmente, la gráfica muestra los cambios de temperatura en la Tierra durante miles de años, el periodo que debería considerarse para tener una visión global.


El gráfico estimulan la siguiente pregunta: ¿por qué deberíamos obsesionarnos en la actualidad por aquello que se nos dice en la Expo que resultará fatal para la humanidad?

Claramente han existido periodos más cálidos en los que nadie sensato, a no ser que se trate de un comisario de la Expo o de un apóstol de Al (Capone) Gore, discutirá que no existían emisiones de CO2 a resultas de la actividad del Homo Sapiens.

Es absurdo centrarse en lo que sucede año a año, como sucede en la actualidad en los medios de comunicación.

Algunos ciudadanos empezamos a estar hartos de recibir información tendenciosa destinada, en último término, a justificar políticas dudosas que lograrán reducir nuestra calidad de vida, y, por supuesto, lo que es todavía peor, impedir el desarrollo de los países pobres.

Cuanto me habría satisfecho que la Expo, celebrada en una importante ciudad española, hubiera tenido la valentía de contarnos la verdad.

martes, 22 de enero de 2008

¿DÓNDE VAN NUESTROS IMPUESTOS?

Un estudio de impacto económico realizado por la Unión Europea estima en un 0,6% del PIB el coste de las medidas legislativas sobre cambio climático que se aprobarán el 23 de Enero de 2008 en Bruselas.

Es decir, 66.000 millones de euros destinados a que en 2020 se hayan reducido (supuestamente) en un 20% las emisiones de CO2, así como para que las energías renovables (¿quién las vende?) cubran un 20% del consumo energético de la unión.

El llamado “Informe Stern” (este debe ser el que está detrás del tinglado) declara que el coste de no hacer nada podría llegar al 20% del PIB (me tiemblan las piernas).

La decisión de alcanzar el objetivo de las energías renovables mediante subvenciones públicas (acabáramos, así que se trata de eso, ¿eh?) en varios países eleva el coste global. La unión recaudará (claro, claro, cómo no) dinero de las compañías eléctricas (pero mira qué contamina el agua…) por ejemplo.

Quieren nuestros políticos (vuestros, porque lo que son míos...) que el 20% de la recaudación se destine combatir el cambio climático y a promover las energías renovables.

Y uno puede preguntarse: ¿por qué tanto gasto innecesario?

1.- La energía nuclear resulta especialmente rentable en términos de potencia energética (extraordinaria) y conlleva un escasísimo coste para el contribuyente ( = simbólico).

2.- Su nivel de emisión de CO2 a la atmósfera es nulo (conviene repetirlo: NULO) por lo que los apóstoles de Al (Capone) Gore dejarían de ordeñar nuestras ya maltrechas economías domésticas (se presupone que la otra economía va estupendamente) esgrimiendo nuestra (ahora si que es “nuestra”) ampliamente demostrada culpabilidad en el cambio (de los cujons, que diría mi abuelo).

3.- No sería preciso invertir ni un solo euro en energías renovables. Dicho sea de paso, energías renovables de las que abominaremos pronto, en cuanto, por ejemplo, nos percatemos de que es materialmente imposible disfrutar de un atardecer sin hileras de descomunales molinos de viento decorando Siete Picos, Sierra Nevada o Gredos. Usaremos el gas natural para mantener a tono las centrales solares cuando el sol se vaya de vacaciones durante dos o tres días, en lugar de para calentar nuestros hogares.

En suma, compañeros, que Dios nos pille confesados con los de Bruselas. Menos mal que idiotas somos y en idiotas nos convertiremos...

miércoles, 19 de diciembre de 2007

BRAVO POR MANUEL TOHARIA

El director del Museo de las Ciencias de Valencia, Manuel Toharia, ha criticado el "alarmismo inusitado" generado en torno al cambio climático: "Siempre ha habido cambios climáticos en la Tierra, pero ahora están más acelerados por una información alarmista y absurda".

Físico de formación, hombre del tiempo en televisión durante algunos años y periodista, ha culpado de este alarmismo a los medios de comunicación, al ex presidente de Estados Unidos Al Gore y a la clase política que "articula sus programas en base a un alarmismo absurdo que encuentra en el cambio climático su pasaporte a la fama".

Se ha referido a la política medioambiental desarrollada por "telepredicadores a la americana", como Al Gore, una política "llena de falsedades y exageraciones que crean un ambiente político de crispación".

Se está confundiendo alerta con alarma. “Mientras que la alerta tiene una base científica y contribuye a tomar soluciones inteligentes y racionales, la alarma contribuye al inmovilismo de la sociedad".

sábado, 10 de noviembre de 2007

SOBRE LAS DECLARACIONES DE MARIANO RAJOY ACERCA DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Este es el mensaje de correo que envié a la sede del PP a raíz de las declaraciones de Mariano Rajoy mostrando sus reservas sobre la realidad del llamado cambio climático:

“La actitud que expresa Rajoy mediante sus declaraciones es simplemente magnifica.
Desmarcándose del establishment, muestra el talante que se espera de un político responsable.
Ahora solo le falta informarse de las barbaridades que hay detrás de programas políticos como el de Al (Capone) Gore o el Protocolo de Kioto y expresarlo en voz alta, aunque una gran parte de los medios se le echen encima.
Los ciudadanos, muchos, aunque cueste creerlo en virtud del bombardeo al que nos someten diariamente los nuevos profetas, se lo agradeceremos extraordinariamente.
Nosotros no tenemos voz, pero él si.
Estamos esperando políticos que digan lo que saben y piensan a pesar de que un grupo de "hienas" condescendientes traten de descuartizarles públicamente.
No es sensato que los políticos tengan una mordaza en la boca porque un periodista de abultada nomina vaya a usar sus micrófonos para machacarlo.
Las evidencias científicas sobre el cambio climático son abiertamente insuficientes para que el Estado vaya a desangrarnos económicamente e impedir nuestro desarrollo económico, y, lo que es peor, el de continentes como África.
Estamos esperando un debate real en el que los medios actúen con responsabilidad y lleven a la palestra científicos que defienden el cambio y quienes sostienen que los cambios en el clima han existido siempre y que, por tanto, que los cambios detectados no resultan de la acción del ser humano.
Esta diferencia es crucial.
Estamos saturados de que nos traten de idiotas.
Las declaraciones de Rajoy son un soplo de aire fresco, pero debe documentarse para defender su postura, ya que, a mi juicio, las evidencias científicas más sólidas están de su lado.
Nos jugamos mucho en este encuentro desigual.
Lo que deseamos los ciudadanos es seriedad en el tratamiento de la información, no mensajes alarmistas unilaterales.
Queremos que se nos diga la verdad.
Y la verdad es que los científicos en absoluto tienen claro que el hombre esté produciendo un cambio en el clima.
Rajoy debe recordar la frase, estrictamente cierta, de que "a la gente, básicamente, le chifla la verdad".

Desgraciadamente, en respuesta a mi mensaje, los representantes del PP me señalaron, cortésmente, que su Presidente siempre había sido, y sería para siempre jamás, un defensor de las medidas que deberíamos adoptar para protegernos del cambio climático.

Veamos ese mensaje:

Estimado Roberto,

Para el Partido Popular, y nuestro Presidente Nacional, Mariano Rajoy, el cambio climático es un tema de hondo calado, tal como demuestran las declaraciones realizadas por el propio Presidente hace seis meses
”El cambio climático es el gran desafío global del conjunto del planeta en el siglo XXI y requiere de una respuesta colectiva de la comunidad internacional”. Sus palabras han sido sacadas de contexto ya que el líder del Partido Popular tiene suficientemente acreditada su sensibilidad y preocupación por este asunto.

Muchas gracias por participar a través de nuestro portal
www.pp.es.

Atentamente,

Partido Popular


En una palabra, que no debía tomarse en serio lo que Rajoy había dicho y que, por tanto, también él había decidido actuar bajo la extorsión de los medios de comunicación.

¿Tenemos alguna esperanza los ciudadanos?