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viernes, 11 de marzo de 2011

Zeitgeist. Moving Forward

En media docena de post de este blog se ha revisado el llamado movimiento Zeitgeist. Por un lado, las dos películas documental que preceden a 'Moving Forward', estrenada en enero de 2011, y, por otro, el proyecto Venus liderado por Jacques Fresco.

No voy a repetir ahora mis comentarios. Me limitaré a añadir los vínculos al final de este post.

Me senté a ver las más de dos horas y media del nuevo documental escrito, producido  dirigido por Peter Joseph. Se reiteran los mensajes anteriores:

-. El sistema monetario es la causa de nuestro males actuales --y de los que están por venir-- .
-. Ese sistema debe ser sustituido por una economía basada en los recursos de la Tierra.
-. Los recursos deben ser gestionados por las máquinas.
-. Siguiendo las consignas de la ciencia y la tecnología, se puede conseguir un sistema eficiente y sostenible.

160 minutos permiten desarrollar minuciosamente estas ideas fundamentales.

Para los psicólogos resulta especialmente interesante la primera parte, en la que se defiende que la ingeniería social puede atenuar la naturaleza humana y mejorar nuestra salud como especie. Se admite que poseemos un genoma, pero manipulando sabiamente las condiciones del entorno pueden minimizarse sus efectos. Varios expertos apoyan esta visión, incluyendo algún investigador del famoso estudio Dunedin.

Por tanto, Joseph adopta una postura coherente con algunas perspectivas científicas: reconoce las disposiciones individuales, pero insiste en que no son deterministas. Concuerdo en que resulta posible reducir el efecto de esas disposiciones, aunque no está claro hasta dónde se puede llegar o si es legítimo hacerlo.

Sustituir el actual sistema monetario por uno basado en los recursos no solamente me parece posible, si no también interesante. Y Joseph está en posesión de la verdad al decir, sin tapujos, que los conocimientos científicos y tecnológicos, independientemente de la política, pueden alcanzar ese objetivo en breve tiempo. Siempre y cuando nos lo propongamos en serio y dejemos de especular o contemporizar de modo poco inteligente.

En cuanto al papel de las máquinas, también se ha defendido esa necesidad aquí. Las emociones han sido fatales compañeras de viaje en la historia de la humanidad, así que no estaría de más enfriar las decisiones importantes.

Sería absurdo intentar resumir aquí la enorme cantidad de información contenida en el documental. Recomiendo dedicarle tiempo. Lo merece. Da que pensar. Para bien y para mal.

En el siguiente vínculo se pueden encontrar las distintas partes con subtítulos en español:


Y si su nivel de inglés es razonable, véanlo sin los subtítulos, que, a veces, despistan:


Finalmente, aquí están los enlaces a los comentarios publicados en este blog sobre Zeitgeist y Venus:

sábado, 5 de diciembre de 2009

Zeitgeist, Jacque Fresco y el Proyecto Venus (y Parte 4)

La ciudad prototipo de Venus existe, se basa en las ideas de Fresco y se puede visitar en Florida (Estados Unidos).

Estos son los principios básicos sobre los que se construye la ciudad del futuro:

1.- Conservar los recursos del mundo, puesto que constituyen la herencia común de la gente que habita el planeta.
2.- Superar las fronteras artificiales que separan a la gente.
3.- Pasar de una economía basada en el dinero a una basada en los recursos.
4.- Restaurar el ambiente natural en la medida en la que seamos capaces.
5.- Rediseñar nuestras ciudades y sistemas de transporte, así como las factorías industriales y de agricultura para que sean eficientes energéticamente y limpias, de manera que se pueda atender a las necesidades de la gente.
6.- Dirigirnos a una sociedad cibernética que supere, gradualmente, a los gobiernos locales, nacionales e internacionales como medio de gestión social.
7.- Compartir y aplicar la tecnología en beneficio de las naciones.
8.- Usar las energías renovables basadas en el viento, el sol o las mareas.
9.- Usar los productos de mayor calidad en beneficio de todos.
10.- Realizar estudios de impacto ambiental antes de emprender cualquier mega-proyecto.
11.- Estimular el incentivo y la creatividad en beneficio de todos.
12.- Ayudar a estabilizar la población mundial mediante la educación y el control voluntario de la natalidad para preservar los recursos de la Tierra.
13.- Acabar con el nacionalismo, la intolerancia y el prejuicio mediante la educación.
14.- Acabar con el elitismo, técnico o del tipo que sea.
15.- Descubrir tecnologías mediante una cuidadosa investigación en lugar de usar opiniones aleatorias.
16.- Mejorar la comunicación en las nuevas escuelas de modo que nuestro lenguaje y nuestra educación sea relevante para las condiciones físicas del mundo que nos rodea.
17.- Aportar no solamente lo que se requiere para vivir, sino plantear retos para estimular a la mente, subrayando la individualidad en lugar de la uniformidad.
18.- Por último, preparar a la gente, intelectual y emocionalmente, para los cambios venideros.

Escribe Fresco que “el ritmo del progreso dependerá de la disponibilidad de fondos durante las primeras fases y de la gente que se identifique, participe y apoye los objetivos y la dirección del Proyecto Venus”.

Este ingeniero social predice que el cambio se producirá poco a poco, por evolución antes que por revolución. Dice que Venus no es utópico y no tiene nada que ver con los temores de Orwell. “La única limitación es la que nos impongamos a nosotros mismos”.

Consciente de la necesidad de ofrecer más detalles sobre cómo se podría construir una ciudad como Venus, nos invita a que adquiramos sus libros y videos, y también a que asistamos a sus conferencias y seminarios. Merece la pena echarle un vistazo al link en el que se pueden encontrar los productos comerciales de Venus, para observar la nula diferencia con lo que se puede adquirir cuando se visita la ‘Universal Studios’ en Los Ángeles.

http://www.thevenusproject.com/store-donate

A mi juicio, el grave problema de la propuesta de Fresco es su olvido de que los cambios sociales que realmente pueden cambiar nuestro modo de vivir, irán de abajo a arriba, es decir, provendrán de la propia gente y serán necesariamente graduales y no-lineales. Los políticos y los diseñadores sociales creen que tienen un poder del que realmente carecen. Ese poder está con la gente, en cada uno de nosotros.

La sociedad es un sistema complejo porque está formada por millones de individuos únicos e irrepetibles. Intentar encajar la dinámica social en dieciocho puntos es un ejercicio abocado al fracaso. Los cambios sociales no se pueden planificar. Simplemente ocurren.

Si pueden, escuchen la conferencia que Michael Crichton impartió en el Smithsonian sobre complejidad. Luego pregúntense sobre la verosimilitud de lo que propone Fresco.

http://www.michaelcrichton.net/video-speeches-smithsonian.html

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Zeitgeist, Jacque Fresco y el Proyecto Venus (Parte 1)

Nunca pensé que el segundo post que preparé sobre el movimiento Zeitgeist (Comentario Crítico) captara la atención de los lectores de este blog con tanta intensidad. Por razones desconocidas, el primer post (Zeitgeist –The Movie) ha sido ampliamente ignorado.

Solo por recordarlo, el primer post presenta, creo que de modo bastante exhaustivo y objetivo, qué es lo que propone el movimiento Z. El segundo enumera algunas de mis reservas y, por lo que se ve, toca hueso, ya que ha despertado algunos comentarios realmente apasionados.

En el segundo post muestro una inclinación positiva al espíritu general del movimiento, pero subrayando algunas dudas que me surgieron al pensar sosegadamente sobre la mecánica del cambio propuesto. No cabe duda de que mis reservas pueden ser infundadas, pero debo admitir que ninguno de los comentarios que se han generado ha cambiado sustancialmente mi postura. Casi. Casi porque aprendí bastantes cosas.

Ahora quiero comentar un artículo de Jacque Fresco, publicado en la página web del Proyecto Venus, titulado ‘El futuro y mas allá’. Creo que puede ser revelador y darles mayor peso a mis críticas.

En la introducción dice Fresco que “la gestión de los sistemas sociales se basará en sensores electrónicos interconectados con todas las fases de las secuencias sociales, eliminando así la necesidad de la política”. ¿De qué está hablando? Si alguien lo entiende, que sea tan amable de explicarlo.

En la búsqueda de un mundo mejor, algo en lo que espero que mucha gente esté de acuerdo, sostiene que es necesaria una definición de ‘mundo mejor’. Para él es “una maximización permanente de las tecnologías presentes y futuras con el único propósito de mejorar la vida humana y proteger el ambiente”. Si esta definición se puede conectar a acciones concretas de cambio, yo no lo veo, francamente. Habla de “mejorar la sociedad como un todo”. Tampoco parece demasiado operativo.

Termina la introducción diciendo a los lectores que si no seguimos sus pautas, entonces es que no somos lo suficiente listos para verlo: “los caminos que elijamos revelarán si hay vida inteligente en la Tierra”. ¡Bravo!

El siguiente epígrafe se titula ‘Nuevas fronteras del cambio social’. Comienza con la persistente idea de que, dentro de un sistema basado en el dinero, solo unos pocos resultan beneficiados. Él propone un cambio global, en el que todo el mundo resulte beneficiado. En su línea de considerarnos estúpidos por no ver lo evidente, nos desanima a que usemos los cauces habituales para proponer cambios sociales, ya que “los gobernantes carecen de los conocimientos necesarios”. Él está en posesión de la verdad. Él es el Mesías.

Hablar no basta: “la noción de que podemos sentarnos a hablar y lograr cambiar los valores de la gente es altamente improbable”. Esta declaración es muy importante, puesto que mientras ahora dice que es prácticamente imposible cambiar los valores de la gente, a continuación defiende que la sociedad puede cambiar radicalmente. ¿Cómo? “Lo que se requiere para alcanzar una sociedad global es un anteproyecto completo, práctico y aceptable internacionalmente. También se requiere un consejo de planificación internacional, capaz de traducir ese anteproyecto y revelar las ventajas que ganaremos con la unificación del mundo”.

¿Quiénes formarán parte de este consejo? “El analista de sistemas, los programadores, y, en general, quienes conectan el mundo en vastas redes de comunicación, ayudados por veloces y poderosos ordenadores. Eventualmente nos regalarán métodos de operación social basados en ordenadores a gran escala. Hoy en día las operaciones sociales son demasiado complejas como para que cualquier político elegido democráticamente pueda comprenderlas”. Es posible que Obama, por ejemplo, no esté demasiado de acuerdo, pero qué se le va a hacer. Fresco es así.

La cosa no se queda aquí. No. Este mecanismo de decisiones sociales basado en la todopoderosa informática, será la encargada de generar un nuevo y revolucionario código de conducta. ¿Y eso qué es? “Por conducta apropiada entendemos los procedimientos necesarios para lograr una determinada tarea”. ¿De qué está hablando Fresco? Luego dicen por ahí que los profesores universitarios vivimos en una Torre de marfil…

Dejaré para un siguiente post las demás ‘lindezas’ de Fresco, comenzando, cómo no, por el ‘Obsoleto sistema monetario’.

ENLACES A LOS SIGUIENTES POST:


domingo, 18 de enero de 2009

THE ZEITGEIST MOVEMENT –COMENTARIO CRÍTICO

A mi juicio, el principal inconveniente de la propuesta de cambio del movimiento zeitgeist reside en que una sociedad basada en los recursos ha existido previamente. Y esa experiencia previa no hace augurar buenas perspectivas para el proyecto Venus, diseñado por ingenieros sociales como Jacques Fresco. ¿No hubo conflictos en ese tipo de sociedades tribales basadas en los recursos? ¿No hubo conquistas? ¿No hubo masacres? ¿No expresó el Homo Sapiens una notable crueldad en esa clase de sociedades?

El movimiento zeitgeist expresa una cruda crítica a la sociedad actual, pero ¿es realmente más cruel la sociedad actual que las antiguas sociedades tribales basadas en los recursos? Como nos recuerda Steve Pinker en “The Blank Slate” (La Tabula Rasa) “los conflictos de intereses son ubicuos entre los seres vivos, puesto que dos animales no pueden comerse el mismo pescado o monopolizar a la misma pareja”.

¿Quién se sitúa en la posición más realista, Hobbes (el hombre es un lobo para el hombre) o Rousseau (el hombre es bueno por naturaleza)? Fresco se decanta por el segundo, pero encaja muy mal con lo que sabemos sobre las sociedades tribales basadas en los recursos. Entre tribus como los Jivaro, los Yanomamo, los Mae Enga, los Dugum Dani, los Murngin, los Huli o los Gebusi se ha documentado entre un 60 y un 10% de muertes debidas a conflictos bélicos. En contraste, en Europa y Estados Unidos, contando con las dos guerras mundiales, ese valor se sitúa alrededor del 0.2%. ¿Entonces?

El 90% de las sociedades cazadoras-recolectoras (ningún sistema financiero de por medio, por tanto) se vieron envueltas en crueles conflictos bélicos. El antropólogo W.T. Divale (System population control in the middle and upper Paleolithic: Infereces base don contemporary hunter-gatherers. World Archaeology, 1972, 4, 222-243) estudió a 99 grupos de cazadores-recolectores de 37 culturas diferentes, observando que 68 de ellas se encontraban en guerra, 20 había estado en guerra durante 25 años y el resto también tuvieron conflictos en épocas recientes. Donald Brown (Human Universals. New York: McGraw-Hill, 1991) ha mostrado que el conflicto, la violación, la venganza, los celos, la dominación y la violencia colectiva son características universales del ser humano.

¿Quiere esto decir que el conflicto es universal, pero la negociación no lo es? Por supuesto que no. Los humanos también comparten un sentido de la moralidad, de la justicia y de la comunidad, el amor por sus parejas, sus niños y sus amigos. Pero negar algunos de estos dos universales no parece razonable. Dar por sentado que una sociedad basada en los recursos terminará con todos nuestros males, como sugiere el movimiento zeitgeist, no parece realista. Un cambio social basado en el hecho ineludible de las individualidades humanas puede funcionar. Un cambio social que da la espalda a esa realidad, volverá a estrellarse contra la pared de la heterogénea naturaleza humana.

Y esta heterogeneidad, esta variabilidad, ese tipo de características psicológicas que nos separan a unos de otros, ni puede ni debería ignorarse. No cabe duda que hay muchos factores que nos unen, pero la realidad es que también existen incontables aspectos que nos dan identidad a cada uno de nosotros, que nos hacen diferentes a unos de otros.

Fresco da por supuesto que la ingeniería social que propugna terminará con nuestras diferencias. Pero su postura fue vislumbrada hace tiempo por H. G. Wells y esta fue su percepción de una sociedad sospechosamente equiparable a la que propone el creador del proyecto Venus:

"Me afligió pensar cuán breve había sido el sueño de la inteligencia humana. Se había suicidado. Se había puesto con firmeza en busca de la comodidad y el bienestar de una sociedad equilibrada con seguridad y estabilidad, como lema; había realizado sus esperanzas, para llegar a esto al final.

Alguna vez, la vida y la propiedad debieron alcanzar una casi absoluta seguridad. Al rico le habían garantizado su riqueza y su bienestar, al trabajador su vida y su trabajo. Sin duda en aquel mundo perfecto no había existido ningún problema inútil, ninguna cuestión social dejada sin resolver. Y esto había sido seguido de una gran calma.

Una ley natural que olvidamos es que la versatilidad intelectual es la compensación del cambio, del peligro y de la inquietud. Un animal en perfecta armonía con su medio ambiente es un perfecto mecanismo. La naturaleza no hace nunca un llamamiento a la inteligencia, en tanto en cuanto el hábito y el instinto no sean inútiles. No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio. Solo los animales que cuentan con inteligencia tienen que hacer frente a una enorme variedad de necesidades y de peligros
"

Pues bien, como se reconoce en su propio nombre, el Homo Sapiens cuenta con esa inteligencia a la que se refiere el escritor británico.

Además de esto, resultan chocantes algunas de las pautas de acción, aparte del proyecto Venus, que el movimiento zeitgeist propone. Veámoslo en forma de preguntas como simples ejemplos:

-. Si las entidades financieras están corruptas, algo que se puede suscribir fácilmente, ¿por qué mover nuestros fondos –escasos por necesidad—del Citibank, por ejemplo, a otra entidad financiera como, por ejemplo, el Deutsche Bank o el Banco de Santander? ¿No están todos en el mismo barco financiero?

-. No cabe duda de que el ejército puede servir a distintos propósitos. Es difícil decirlo con seguridad, pero si Gran Bretaña o Francia no hubieran contado con la posibilidad de defenderse militarmente de la agresión nazi, quizá en la actualidad Europa estuviera gobernada por el Tercer Reich, lo que no parece una perspectiva demasiado halagüeña. Es cierto que, como señala el documental, a menudo los poderes establecidos usan el ejército con deplorables propósitos. Especialmente cuando se trata de ejércitos profesionales. Pero, ¿no tiene derecho un pueblo a defenderse de las agresiones no provocadas?

-. En cuanto a las energías, ¿quién desarrollará la tecnología para explotar y distribuir, gratuitamente, la inagotable energía geotermal? ¿o la energía de las mareas? ¿o la del sol? No estoy diciendo que esto sea imposible, sino que una mayor claridad sobre cómo se haría concretamente sería deseable.

-. Es posible pensar que la elección de Obama es una jugada maestra del establishment. La política de Bush ha sido demasiado descarada, así que poner en el poder a un individuo como Obama conseguiría rebajar los altos niveles de escepticismo, e incluso de ira, a los que han llegado los ciudadanos de nuestro planeta. Pero, si no puede ser una figura semejante a un político, ¿quién coordinará la vida en sociedad? Cierto que el control estatal puede –y seguramente debería—ser reducido significativamente, pero ¿quién decidirá qué transportes promover? ¿quién decidirá dónde construir las residencias de los ciudadanos? ¿quién decidirá los medios a través de los que nos comunicaremos unos con otros? ¿quién decidirá quién saca el pescado del mar para que podamos tomar un rodaballo a la plancha?

-. Si el objetivo del movimiento zeitgeist es sustituir una sociedad basada en el dinero, por otra cimentada en los recursos naturales e inagotables del planeta tierra, ¿cómo se explica que en su página web se soliciten donaciones, en forma de dólar o euro, a quienes puedan pensar en unirse al movimiento?

Estos comentarios no pretenden negar la relevancia de preguntarse cómo se podría llevar a cabo un cambio social masivo, que posiblemente sea necesario y deseable. Pero el movimiento zeitgeist es quizá demasiado unilateral, y, precisamente por eso, se puede considerar pertinente formularse preguntas sobre su viabilidad.

Un líder remoto de ese movimiento es Jiddu Krishnamurti. En mi adolescencia devoré muchos de sus libros, pero, por alguna razón, su mensaje no ha logrado dejar un poso en mi modus vivendi. ¿Será que fui atrapado por la corrupta sociedad actual?