De la serie de post previos sobre el tabaco que se ha presentado en este blog se pueden extraer una serie de conclusiones.
(1) Fumar tiene ciertos efectos positivos que justifican su popularidad así como que incluso personas que saben que el tabaco se relaciona con determinadas enfermedades continúen fumando.
Entre las características positivas del fumar se encuentran: (a) su capacidad de elevar el nivel de excitación de la corteza cerebral, combatiendo el aburrimiento y la fatiga; (b) la capacidad para relajar a las personas ansiosas y tensas, reduciendo el impacto de las emociones negativas; y (c) su poder para incrementar el estado de atención y de alerta.
(2) El principal intermediario en el caso del cáncer es el sistema inmunológico. Hay datos consistentes con el hecho de que la terapia psicológica puede mejorar la eficacia del sistema inmunológico, mientras que el estrés posee el efecto contrario.
(3) El olvido de los factores psicológicos en la enfermedad constituye una irresponsabilidad.
(4) Los científicos deben ser moderados en sus afirmaciones, deben negarse a exagerar el carácter taxativo de sus conclusiones, y deben estar dispuestos a posibles correcciones y a tomar en consideración los datos contrarios.
En particular, deben abstenerse de apoyar acciones sociales de largo alcance basándose en datos dudosos. Las constantes rectificaciones de las recomendaciones para una vida más sana indican una carencia de conocimientos que puedan considerarse definitivos.
(5) Las advertencias injustificadas por el estado de nuestros conocimientos actuales, pueden aumentar el estrés y provocar consecuencias graves sobre la salud.
La amenaza reiterada de modo constante por los medios de comunicación, según la cual el hábito de fumar mata, puede convertirse de hecho en una profecía autocumplida.


PRIMER DATO: en 1971 morían de cáncer 330.000 ciudadanos norteamericanos y se diagnosticaron 650.000 casos más. Estas cifras estimularon un aumento del presupuesto del Instituto Nacional del Cáncer (INC) hasta alcanzar los 570 millones de € anuales en 1976.