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sábado, 5 de noviembre de 2011

Replicantes


'¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?' es el relato de Philip K Dick que inspiró la película de culto 'Blade Runner' dirigida por Ridley Scott.

Pero antes de Dick y Scott estuvo Mary Shelley con su 'Frankenstein':

"Una lúgubre noche de noviembre vi coronados mis esfuerzos.
Con una ansiedad casi rayana en la agonía, reuní a mi alrededor los instrumentos capaces de infundir la chispa vital al ser inerte que yacía ante mí.
Era ya la una de la madrugada; la lluvia golpeaba triste contra los cristales, y la vela estaba a punto de consumirse, cuando, al parpadeo de la llama medio extinguida, vi abrirse los ojos amarillentos y apagados de la criatura; respiró con dificultad y un movimiento convulso agitó sus miembros".

A día de hoy seguimos intentando crear máquinas que se parezcan a nosotros los humanos.

Según el japonés Masahiro Mori, los humanos no se sienten realmente cómodos ante los androides. Reaccionamos positivamente ante androides que simulan algunas características humanas, pero un parecido demasiado llamativo resulta perturbador.

Sirviéndose del androide Repliee Q2 se ha estudiado la reacción del cerebro humano antes una serie de acciones presentadas en tres condiciones:

1.- Un humano con movimiento y apariencia biológica.
2.- Un agente humanoide con el movimiento mecánico típico de un robot.
3.- Un robot con movimientos y apariencia mecánicas.

La diferencia más relevante de la respuesta cerebral se producía en la segunda condición. El lóbulo parietal, y, en concreto, la región donde se ubican las neuronas espejo (presuntamente dedicadas a la empatía) mostró una especial activación.


Osamu Hasegawa --otro investigador japonés-- ha dirigido el diseño de un robot humanoide capaz de conocer su entorno y resolver problemas. Según él, se trata de "construir un puente entre el robot y el mundo real para que se comporte mejor cuando entre en contacto con los hombres".

Ese robot dispone de una red neuronal que se auto-organiza que le permite acumular y utilizar conocimientos para "deducir" cómo llevar a cabo determinadas acciones.

Puede reconocer imágenes y sonidos, así como reproducir acciones mediante el análisis de su entorno. Cuando no sabe qué hacer, pide ayuda, a un humano o a Internet. También parece capaz de ignorar el conocimiento irrelevante.

Chris Welty es uno de los científicos que estuvo detrás de 'Watson' el famoso programa de IBM que ganó un concurso televisivo sobre preguntas de cultura general (Jeopardy!) y del que ya hablamos en este Blog. Por cierto, el nombre del programa informático es un homenaje al fundador de IBM.


Welty confiesa que el principal problema al que se enfrentaba Watson era comprender la pregunta, no encontrar la respuesta. Justo lo contrario de lo que sucede con los humanos, supuestamente.

Llamada la atención del público, ahora los responsables de Watson están adaptando el programa para su uso médico, pero también se piensa en el derecho y la ingeniería.

El problema reside en la interacción a través del lenguaje natural, no tanto en la manipulación de conocimientos.

Como es habitual, a la gente le preocupan las consecuencias éticas derivadas de que una máquina pueda pensar y tomar decisiones. Pero Welty es asertivo: confía en que las máquinas pueden tomar decisiones más morales que muchos humanos.

Conviene saber que Watson iba aprendiendo sobre la marcha de sus propios errores.

Termino con un llamativo video sobre Repliee Q2.

viernes, 8 de octubre de 2010

BINA 48

Miedo se percibe ante la posibilidad de que las máquinas ‘piensen’.

Ahora las conversaciones entre humanos y máquinas carecen de fluidez.

Pero Bina 48 es una máquina que pretende dar un paso más.

Un periodista se entrevistó con Bina 48, y, en general, la conversación fue pobre.

Sin embargo, a la máquina se le habían dado conocimientos sobre el reportero y usó esa información para encarrilar parte de la entrevista de modo ‘interesante’.

La máquina aprendió de esa interacción, aunque los ‘puros’ dicen que Bina simplemente recopila información de Internet y la usa para dar la impresión de que es capaz de manipular conocimientos de modo inteligente.

Se dice que Bina 48 no superaría el famoso test de Turing.

Es posible, pero no se me ocurre ninguna razón para que Bina 84 pueda hacerlo holgadamente si los científicos dejan de tener tantos reparos y alimentan realmente a la máquina con el conocimiento que necesita, y, sobre todo, con las reglas apropiadas para manipularlo con inteligencia.

Añádase a esto el reciente anuncio de IBM sobre la creación de un rapidísimo procesador, capaz de digerir 50 mil millones de instrucciones por segundo. Se trata de darle mayor capacidad de procesamiento a la máquina.

Y tampoco conviene olvidar que el ordenador cuántico no está ya demasiado lejos, como comentaremos en breve.

¿No es evidente que las máquinas evolucionan mucho más rápido que los sapiens?

viernes, 17 de septiembre de 2010

Una de Robots

La semana próxima tengo que intentar contribuir a responder a la pregunta de si el desarrollo de robots constituye un avance o un retroceso para la humanidad. Más o menos.

Pensando en ello, y volviendo a leer algunas cosas que tenía olvidadas en mi biblioteca, me veo obligado a concluir que debo defender la tesis de que hay que darse prisa en producir robots inteligentes.

Si no se ha hecho hasta ahora ha sido porque los científicos no han querido. Un robot inteligente sería notablemente superior al homo sapiens y eso atentaría contra nuestra autoestima. Para escabullirse de ese ataque frontal se ha evitado activamente completar el trabajo.

Una máquina inteligente es simplemente un dispositivo que posee conocimiento y reglas para manejarlo. Si le diésemos a la máquina ambas cosas, la cosa estaría hecha. Pero le privamos de ellas para preservar nuestro estatus.

De mis lecturas recuperé un ejemplo, bastante arcaico, pero que expresa esta tesis.

Un programador dio instrucciones a un ordenador para que inventara un relato breve que incluyese religión, aristocracia, sexo y misterio. Interesante, ¿no?

Esta fue la historia, inventada por la máquina, que apareció en la pantalla:

¡Dios mío! dijo la duquesa. Estoy embazada. ¿Quién habrá sido?

Los científicos (o escritores con conocimientos de esa naturaleza) se sienten amenazados ante la posibilidad de que haya máquinas realmente inteligentes. Ejemplos. Arthur Clarke dijo que “la primera máquina verdaderamente inteligente que invente el hombre será su último invento”. Según Marvin Minskyuna vez que la máquina haya alcanzando el nivel de inteligencia del ser humano, comenzará a educarse a sí misma. A los pocos meses habrá llegado al nivel de un genio. Y algo después su capacidad será incalculable”.  Edward Fredkin predijo: “cuando las máquinas puedan comunicarse conspirarán (se supone que contra los humanos)”.

Bastaría con aplicar las leyes de la robótica de Asimov para eliminar esa clase de temores de un plumazo:

1.- Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2.- Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la primera ley.
3.- Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda ley.

Clarke, Minsky o Fredkin lo saben, pero se hacen los locos.

En la novela de 1950 de Asimov (I Robot) la robopsicóloga Susan Calvin nos lleva a concluir que las máquinas inteligentes se interpusieron entre el homo sapiens y su extinción. ¿Cómo fue posible esto?

Sencillo: la máquina es inteligente y no posee personalidad. De este modo puede tomar decisiones verdaderamente racionales. Decisiones en las que están ausentes nuestras bajas pasiones. Hacer lo correcto para la humanidad es inevitable para una máquina inteligente. Todo está en las tres leyes de Asimov…




viernes, 10 de septiembre de 2010

La Noche de los Investigadores - Tómate un café entre humanos y robots

La Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) organiza un café científico para debatir, en el Café Gijón, sobre el progreso tecnológico de las máquinas y las consecuencias que podría causar a la humanidad el desarrollo de robots inteligentes.

La actividad se enmarca en la Noche de los Investigadores Madrid 2010.

En este encuentro se invitará a los asistentes a un café con pastas en un legendario sótano de tertulias literarias del siglo XIX, el Café Gijón.

Se presentarán argumentos a favor y en contra del pronóstico de un cambio social causado por los avances científicos y tecnológicos.
Se pretende acercar la realidad del trabajo de los investigadores de una forma abierta y cercana, para entender cómo funciona la ciencia y los procesos tecnológicos. 

La tertulia estará moderada por el Director de la Oficina de Información Científica de la UC3M, el profesor Elías Sanz, Catedrático y Adjunto al Vicerrector de Investigación de la universidad madrileña, discutiéndose el desarrollo actual de la inteligencia artificial y los sistemas cognitivos artificiales de las máquinas.

¿Es peligroso construir máquinas conscientes? ¿Cómo podrían afectar a la sociedad?

Los asistentes, a los que se solicita reserva previa a través del correo electrónico oic@uc3m.es, podrán aportar su opinión o plantear dudas.

Los participantes en la mesa central de esta tertulia de café son reconocidos expertos en distintos campos del conocimiento relacionados con esta temática, como el catedrático Carlos Balaguer, Director del Robotics Lab y Vicerrector de Investigación de la UC3M; el catedrático de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Antonio López Peláez, Doctor en Sociología; el profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, Roberto Colom; y el periodista Jorge Alcalde, Director de la revista de divulgación científica QUO. 

Se busca eliminar ciertos estereotipos sobre la figura del investigador como alguien que trabaja en temas abstractos y alejados de la realidad. Además, se trata un tema que atrae a la juventud por su frecuente inclusión en películas de ciencia ficción y que puede hacer reflexionar sobre la importancia del trabajo que realizan los investigadores en áreas de conocimiento con tanta posible influencia en un futuro a medio y largo plazo. 

La Noche de los Investigadores Madrid 2010 se celebra el 24 de septiembre en diferentes localidades de la Comunidad de Madrid, bajo el lema Creatividad para el avance de Europa. Se trata de un proyecto de divulgación científica enmarcado en el 7º Programa Marco Europeo. Su principal objetivo es acercar la figura del investigador a los ciudadanos para que conozcan su trabajo, los beneficios que aportan a la sociedad y su repercusión en la vida cotidiana. Todo ello en el marco de actividades festivas y lúdicas, cuyos protagonistas sean tanto los ciudadanos como los investigadores. La Universidad Carlos III de Madrid participa en esta iniciativa europea con dos propuestas para una noche inolvidable.

CAFÉ CIENTÍFICO: MÁQUINAS CONTRA HUMANOS. ¿MITO O REALIDAD?
24 de septiembre de 2010, de 19 a 21 h.
Lugar: Sótano del Café Gijón 
Dirección: Paseo de Recoletos, 21 Madrid
Reserva previa: oic@uc3m.es

FUENTE | UC3M - mi+d