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lunes, 2 de enero de 2012

El discurso de Alex de la Iglesia en los Goya 2011

Los populares se opusieron en su momento a la Ley Sinde de los socialistas.

Ahora, recién llegados al gobierno se la apropian y la aprueban sin ninguna modificación.

Muchos estamos pasmados y recordamos las palabras de Alex de la Iglesia en su último discurso como Presidente de la Academia.

No puedo resistirme a reproducir aquí algunos fragmentos al comienzo del nuevo año.

"Puede parecer que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones. Y nada más. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa del cine. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.

Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.

Somos parte de un todo y no somos nadie sin ese todo. Una película no es película hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia del cine se define por dos conceptos: una pantalla, y una gente que la disfruta. Sin público esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso jamás.

Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa "cambio". Y el cambio es acción. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.

Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado INTERNET revolucionaría el mercado del cine de esta forma y que el que se vieran o no nuestras películas no iba a ser sólo cuestión de llevar al público a las salas.

Intenet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son ciudadanos, son sencillamente gente, son nuestro público.

Quiero decir claramente que no tenemos miedo a internet, porque internet es, precisamente, la salvación de nuestro cine.

Sólo ganaremos al futuro si somos nosotros los que cambiamos, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un nuevo modelo de mercado que tenga en cuenta a todos los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender el negocio del cine.

Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar nunca nuestras obligaciones. Tenemos una responsabilidad moral para con el público. No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos cine porque los ciudadanos nos permiten hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.

Las películas de las que hablamos esta noche son la prueba de que en este país nos dejamos la piel trabajando. Sin embargo, el mismo esfuerzo o mayor hicieron tantas otras películas que no han llegado a los sobres de las candidaturas. Ellos también se merecen estar aquí, porque han trabajado igual de duro que nosotros.

Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los Goya tan sólo una cosa: qué más da ganar o perder si podemos hacer cine, trabajar en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse libre creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos cineastas, contamos historias, creamos mundos para que el espectador viva en ellos. Somos más de 30.000 personas que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del privilegio que la sociedad nos ofrece.

Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero".

Qué noche la de aquel año.

martes, 13 de septiembre de 2011

El conflictivo mundo del 3D


Arrecia el debate sobre las virtudes y defectos del 3D aplicado al cine, la televisión o los videojuegos.

Mientras que algunos sostienen que es una maravillosa innovación, otros echan pestes y rechazan con vehemencia que tenga utilidad alguna, augurando una muerte lenta y dolorosa.

La prensa se hace eco de los distintos estudios --presuntamente rigurosos-- que se van publicando en algunos foros científicos. También les encanta a los reporteros dejar caer la estadística de que las películas 3D recaudan menos, mes tras mes, que sus versiones 2D.

En un estudio hecho en la Universidad de California, por ejemplo, se estudiaron las reacciones (subjetivas) de 400 espectadores, concluyéndose que ver una película 3D provoca --a veces-- dolores de cabeza y mareos. Tampoco contribuye a disfrutar más de la experiencia o a extraer más información relevante.

Las gafas necesarias ahora para experimentar el 3D parecen estar detrás de esa sintomatología subjetiva --en determinados casos. Por eso se han puesto las pilas en Corea del Sur para emular lo que ahora hace la Nintendo 3DS, es decir, lograr 3D sin gafas. Ello exige pantallas auto-estereoscópicas, o sea, estructuras ópticamente asimétricas que permiten dirigir la luz en cualquier dirección y regular la intensidad de los distintos haces. Los objetos se pueden iluminar, por tanto, en la dirección deseada. En suma, se pueden presentar dos imágenes diferentes a los ojos izquierdo y derecho, requisito esencial para lograr el efecto perseguido.

Hay mucha beligerancia, y también demasiada vehemente ignorancia, en este 'nuevo' mundo del 3D.

Un par de ejemplos de lo demasiado que se habla y de lo poco que se piensa. Primero, no es comparable ser un espectador pasivo que participar. Segundo, en una película se ofrece un producto cerrado, mientras que en un videojuego se pueden incluir más o menos cámaras con un simple botón.

Cuando nos metemos en la sala de cine --o nos sentamos en el mullido sofá de casa ante nuestro televisor 3D-- somos meros espectadores. Sin embargo, cuando nos sumergimos en un videojuego 3D participamos de la historia con nuestras acciones sobre el mando. La percepción 3D que experimentamos en nuestra vida diaria se encuentra fuertemente vinculada a nuestras acciones. De hecho, desde pequeños aprendemos a percibir nuestro mundo (3D) sirviéndonos de los efectos que producen nuestras acciones sobre ese mundo.


Por tanto, existen sustanciales similitudes entre el mundo 3D en el que nos hallamos inmersos constantemente en nuestra vida diaria y los ambientes creados en un videojuego. El paralelismo es bastante menor cuando somos pasivos --caso del cine y la televisión. Generalizar es absurdo.

Se discute, también acaloradamente, si el 3D realmente aporta algo. Una vez más, es posible pensar fríamente y extraer algunas conclusiones.

Es obvio que vivimos en un mundo 3D, no en el planeta creado por Edwin Abbott ('Flatland').


La página de un libro (estándar o en un Kindle), las fotografías que capturamos con nuestra Nikon o los videos que grabamos con el Toshiba del vecino, resultan medios de expresión extraordinariamente limitados. Nuestro cerebro se encuentran preparado, por evolución, para capturar y registrar un mundo 3D. Esas páginas, fotografías y videos residen en Flatland. Nosotros no.

Abramos nuestra mente, pensemos y dejemos que los reporteros sigan divirtiéndose rellenando las páginas de su particular --y muy querido-- mundo bidimensional.

P. S.  Lamento decirles que, debido a las limitaciones de la pantalla de su ordenador, las dos imágenes incluidas en este artículo requieren las gafas bicolores típicas (rojo y verde). Si las poseen, hagan uso de ellas. Merece la pena. Son bastante impresionantes.

sábado, 12 de febrero de 2011

TOP TEN

Hace algún tiempo solicité a una serie de amigos que señalasen sus diez favoritos en cine, música y libros. Algunos fueron más remolones que otros, pero finalmente obtuve una número relativamente alto de respuestas.

No pocos manifestaron una extraordinaria incomodidad por tener que elegir 10. Y recuerdo, con dolor, las protestas recibidas ante la consigna de ordenarlos por relevancia en su particular escala de valores. Eso a pesar de que una parte significativa de la muestra sabe de medición psicológica...

Como lo prometido es deuda, aquí van los resultados.

En cine, las más elegidas son: Amadeus, Blade Runner, Ben-Hur, Cantando bajo la lluvia, Casablanca, El Padrino, El señor de los anillos, Indiana Jones, Star Wars (Episodios IV, V y VI).

En música, los intérpretes ganadores son: Beethoven, Dire Straits, Miles Davis, Mozart, Neil Young, Nirvana, Pavarotti, Pink Floyd, Queen, Radiohead, Stravinsky, The Clash, The Rolling Stones, Vinicius de Moraes.

Los albums 'Ragged Glory' de Neil Young, 'London Calling' de The Clash, 'Wish you were here' de Pink Floyd, 'Live at Wembley' de Queen, 'En la Fusa' de Vinicius de Moraes, 'OK Computer' de Radiohead, 'Aftermath' de los Rolling Stones, y el 'Requiem' de Mozart, son obras musicales destacadas.

Finalmente, los resultados de los librosDon Quijote (Miguel de Cervantes), Gödel, Escher, Bach (Douglas Hofstadter), El Conde de Montecristo (Alejandro Dumas), El señor de los anillos (J. R. Tolkien), En busca del tiempo perdido (Marcel Proust), Lolita (Vladimir Nabokov), Los pilares de la tierra (Ken Follett), Sonetos (Quevedo).

Algunos autores aparecen en distintos listados, pero señalando diferentes obras. Concretamente, Carlos Ruiz Zafón, Gabriel García Márquez e Isaac Asimov.

Tardé tanto tiempo en revelar estos resultados porque pretendía continuar con más preguntas de cara a comprobar una hipótesis, pero la gente está demasiado ocupada.

Era una hipótesis realmente interesante, pero, por ahora, permanecerá en el cajón de la mesa de mi estudio.

P.S. Dado que este es un blog personal, voy a enumerar mi particular selección. Sé que algunos de los participantes en este estudio, inconcluso, sienten una leve punzada de curiosidad.

Libros: 1. Yo Claudio (Graves, Robert), 2. Los siete pilares de la sabiduría (Lawrence, T.E.), 3. Las cruzadas vistas por los árabes (Maalouf, Amin), 4. El péndulo de Foucault (Eco, Umberto), 5. Estado de Miedo (Crichton, Michael), 6. Human Accomplishment (Murray, Charles), 7. Mas allá del bien y del mal (Nietzsche, Friedrich), 8. The Blank Slate (Pinker, Steven), 9. Qué Nos Hace Humanos (Ridley, Matt), 10. Sobre la naturaleza humana (Wilson, Edward).

Discos: 1. The Way Up (Pat Metheny Group), 2. The Lamb Lies Down on Broadway (Genesis), 3. Script of the Bridge (The Chameleons), 4. Wish You Were Here (Pink Floyd), 5. Thriller (Michael Jackson), 6. Strategie de la Rupture (Wim Mertens), 7. Caverna Magica (Andreas Vollenweider), 8. Noa (Noa), 9. Heads and Hearts (The Sound), 10. The Concerts in China (Jean Michel Jarre).

Películas: 1. En Busca del Arca Perdida, 2. Encuentros en la Tercera Fase, 3. Starwars, Episodio V, El Imperio Contraataca, 4. Braveheart, 5. El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, 6. JFK: Caso Abierto, 7. Los Intocables de Eliot Ness, 8. Mentiras Arriesgadas, 9. Gladiator, 10. Austin Powers: La Espía Que Me Achuchó.

¡Nadie es perfecto!