martes, 13 de mayo de 2008

A LA CAZA DEL TALENTO

David Kennedy, vicerrector de relaciones internacionales de la Universidad de Brown (USA) ha declarado recientemente que el estudiante de la próxima generación debe ser capaz de ofrecer algo diferente, único y propio para competir en cualquier lugar del mundo. Según él, la competencia por el talento va a ser global. Y cada universidad tendrá que “mojarse” con algo peculiar. Es decir, justo el proceso contrario que se está siguiendo con el Plan de Bolonia en Europa.
Los planes de estudio deberían ser muy abiertos y flexibles, de modo que el estudiante pueda fijar su agenda personal. Una vez más en contradicción con Bolonia. Si que está dentro de ese plan ofrecer los mejores medios, pero esos medios deberían ayudar a distinguir unas universidades de otras, no a cortarlas por el mismo patrón. Cada universidad debería buscar sus señas de identidad. Los laboratorios y equipos de investigación deberían caracterizarse por ofrecer algo peculiar, algo que atraiga a los estudiantes de cualquier parte del mundo precisamente porque en ese centro se hace algo diferente o algo mejor que en otros centros.

Kennedy lo dice con claridad: "Creo que [dentro del Plan de Bolonia] no se está atendiendo suficientemente a la necesidad de diferenciación. Creo que lo que hace sobresalir a la universidad estadounidense es la diversidad".

Finalmente, este directivo norteamericano ve un incremento de las colaboraciones entre facultades y departamentos universitarios de distintos lugares del globo. "Cuando uno de nuestros estudiantes investigue deberá poder estar en contacto con los mejores expertos en el campo en el que se mueva".

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