Ya están los periodistas y políticos dándole vueltas al recientemente publicado ranking de competitividad.
Los datos se pueden encontrar en el siguiente link:
Las noticias dicen que España ocupa la posición 42 (descendiendo nueve puestos respecto a 2009) por detrás de países tan exóticos como Puerto Rico, Chipre o Túnez.
Suiza, Suecia y Singapur ocupan las tres primeras posiciones del ranking.
La lectura aceptada es que nuestra situación es poco menos que lamentable.
Sin embargo, los números admiten una lectura alternativa.
Las puntuaciones de competitividad de los 139 países considerados oscilan entre un mínimo de 2,7 y un máximo de 5,6.
La puntuación para España es de 4,5.
Si hacemos una conversión de esas puntuaciones para que la puntuación media del grupo de países en competitividad sea de 100, entonces ese 4,5 corresponde a una puntuación de 107.
Por tanto, nos situamos 7 puntos por encima de la media global.
En resumen, los datos pueden ser leídos de distintos modos.
El catastrofismo puede no ser una buena idea en la situación actual.