En el verano de 2010 mi buen amigo Iñaki I. me recomendó su novela favorita: 'En busca de Klingsor' del escritor mejicano Jorge Volpi.
La trama gira alrededor del objetivo de encontrar al presunto asesor de Hitler en materia científica, el individuo que estaba detrás de las decisiones respecto a las líneas a financiar o a descartar, entre ellas el desarrollo de la bomba atómica. Su seudónimo era, precisamente, Klingsor.
Las averiguaciones se mezclan con historias, más o menos interesantes, vinculadas al personaje principal, un experto en matemáticas norteamericano (Bacon) que decide meterse a espía por dos pasiones: las mujeres y la acción en general.
En la novela aparecen personajes ilustres de la ciencia como Einstein, von Neumann, Oppenheimer, Heisenberg, Schrödinger, Gödel o Bohr. Naturalmente, esta galería de científicos se complementa con las cabezas visibles del Tercer Reich.
Ambos iconos revelan su lado más humano. Una de esas historias paralelas más interesantes se refiere a Kurt Gödel. Este matemático procedía de una familia aristocrática, pero, en un momento azaroso de su vida, se enamoró perdidamente de una cabaretera de espectacular presencia. El científico poseía un físico vulgar y era terriblemente enfermizo. Ante la férrea oposición de su familia, contrajeron matrimonio, y su relación fue apasionada hasta la muerte de Kurt. Ella siempre estuvo a su lado, a pesar de las predicciones de los demás. Fue un amor mutuo increíblemente apasionado.
Volpi se documenta extensamente, lo que le permite extraer reveladoras declaraciones como las siguientes, puestas en boca de diferentes personajes:
"las grandes ideas son las más sencillas, las más evidentes"
"la política arruinó la ciencia en Alemania"
"la verdadera ciencia es una"
"¿puede haber algo más emocionante que el momento en el que uno sabe?"
"la ciencia surge del caos y del conflicto, no de la tranquilidad y de la paz".
Es una lectura recomendable y entretenida para quienes sienten curiosidad por la ciencia y piensan que puede ser apasionante. El escritor mejicano hace un excelente trabajo aquí.
